18 feb

Hay momentos que busco una razón para seguir amándote,

no hay respuesta ni entusiasmo,

ni un instante en el que muestres tan siquiera un encanto.

Llueven esos días de tristeza y abandono,

lejos quedan las caricias furtivas,

las miradas perdidas en el reflejo de nuestros ojos,

hurgando nuestros pensamientos.

Nada queda, ¿a dónde ha ido?

Extraño tanto eso de lo que me sabía perdido.

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